Acabo de releer mi entrada anterior y pensé que era una genia, porque fue bastante real y sabio lo que puse. Y pasado. Muy pasado. Porque si hace cuatro meses atrás estaba en la disyuntiva de si alguna vez encontraría el punto final, hoy no tengo dudas de eso. Lo encontré. El punto estaba en mi, sólo tenía que encontrar el modo de probarme a mi misma que podía hacer que determinadas cosas sucedieran si me lo proponía. Tuve que irme a otro país para sentir la libertad de hacer lo que yo realmente sintiera pero valió la pena. El viaje que todavía no terminé de pagar. El viaje que todavía no supero. Y sí, hubo chicos. Y sí, hubo uno en especial. Y sí, después tuve que arruinarme la historia porque todavía no aprendí a relajarme y aceptar las cosas como son. Pero la sensación de que todo puede ser simple y natural, no me la saca nadie. Y no me quiero despegar de eso. Volví de Morro con un cuadro, un cuadro que en su momento tuvo mucho significado, con una frase que me dijo este muchacho y me quedó, hablando de un tatuaje que tenía en la pierna, "Justice... because is what I believe". Me renovó mi fe en la justicia, en el equilibrio. La justicia la hace uno, porque al final, es uno el que toma las decisiones que lo llevan a las cosas que siente que merece y le hacen bien. La frase "justicia por mano propia", no se refiere sólo a Liam Neeson, en Taken, se refiere a que en la vida las cosas no suceden solas, no es el destino, ni el Señor, ni Zeus el que nos va a servir en bandeja todas las recompensas que creemos que nos merecemos. Somos nosotros mismos los que nos tenemos que tomar el trabajo de levantar el culo de la silla, secarnos los mocardos, sacudirnos la frustración y generar esos momentos en los que, por lo menos por una milésima de segundo, sintamos que la vida es justa. Por la plata que encontramos en la campera de invierno que no usamos hace un año, por el amigo que nos acaba de hacer reír hasta doler las costillas, por el colectivero que nos abre la puerta donde no está la parada, por la pizza que nos regala La Continental en nuestros cumpleaños, por la casa sola cuando estamos podridos del mundo, por el señor que es amable en la calle, porque te nombren titular cuando te habían dicho de una suplencia. Es muy probable que haya una contra a todas las opciones y que por cada una de ellas, sucedan dos negativas. Pero sigue siendo todo producto de nuestra cabeza, porque no es lo mismo tropezarse cuando estamos de buen humor, que tropezarse cuando venimos recontra piloteando el día. O esa sensación de que cuando uno está atrasado le pasan TODAS, bueno, pasan las mismas cosas cuando uno esta tranquilo, lo que en realidad pasa es que no somos conscientes de ellas. Con esa filosofía, trato de sobrevivir en la ciudad. Tengo ese problema de encontrarme en ese sentimiento estando acá, por eso quedan meses de psicóloga. Pero estoy contenta de sólo pensar que existe una posibilidad en mi de estar mejor, de sentirme mejor y de creerme mejor. Una posibilidad en mi de ser la yo que realmente quiero ser.
(ah, y no estoy más enamorada, lo perdoné y lo quiero bien. y eso me da paz)
time is everything.
miércoles, 5 de marzo de 2014
lunes, 18 de noviembre de 2013
What goes around, comes around
Pasaron muchos meses. A veces pienso que fue ayer cuando pasó todo. Después me doy cuenta la cantidad de tiempo que pasó. A veces lo recuerdo como si hubiera sido un sueño. Otras, todo me parece irreal, como si en realidad nunca hubiéramos estado juntos. Como si hubiera estado en coma por años. Es raro. A veces tengo la sensación que con mi cabeza podría controlar todo. Pero por alguna razón, elijo siempre sufrir. Elijo siempre pensar en lo que me lastima, elijo estancarme. Ya no sé como elegir otra cosa. Me doy cuenta de lo estancada que estoy. Me doy cuenta que no pude disfrutar nada lindo de lo que pasó este año. Me doy cuenta que fui muy desagradecida con la vida, aunque la psicóloga diga que las cosas no pasan solas. No sé ya cómo expresar lo que me pasa. No sé por qué lloraba el otro día. Me dijeron muchas cosas lindas después de una charla que me abrió un poco la cabeza. Una charla sobre drogas. Después de toda esa verborragia de mi amiga, me di cuenta que puedo estar segura de lo que quiero y lo que no en determinados ámbitos. Me hizo sentir libre saber que estoy muy dispuesta a elegir según mis propios criterios, confiando en mis propios pensamientos. Después de eso, me dijeron cosas lindas y lloré. Un poco. Hacía mucho no lloraba. Ya no sé hasta que punto me sirve llorar pero siento que estoy border al llanto todo el tiempo. Como si estuviera esperando una razón contundente para explotar. Y tengo miedo que la razón sea verlo, cruzármelo, llevarme el chasco de mi vida y morir en depresión. Después de tantos meses, me siento así de débil. Como si estuviera buscando eso, morir en depresión. Necesito darle un cierre y no sé cómo. Me pone de pésimo humor eso. Me da miedo pensar que el cierre depende de él. Más miedo me da pensar que el cierre depende de otro. Es decir, yo sola no tengo el poder para cerrar esta historia. No puedo dejarlo ir. ¿O será que no puedo dejar ir la parte de mi qué lo acompaña? ¿Será realmente que no puedo aceptar el fracaso de lo que fue, y que el esfuerzo que hice fue totalmente en vano, al pedo y que realmente fui una idiota y le pifié en mis elecciones? Mi cabeza sabe que hice muchas cosas equivocadamente y por más que sienta que aprendí, me volvió a pasar lo mismo un par de meses atrás con otro boludo. No sé poner puntos finales. Me duelen los puntos finales. Me duele perder. Estoy perdiendo. No importa qué pierda algo que en realidad no quiero. Es el orgullo. Me esforcé tanto por algo que terminé perdiendo. El esfuerzo no es garantía de nada entonces. Más si te recalcan que no es que todo se equilibra, no es que todo lo que das te vuelve. Eso es una fantasía. La vida no es justa. Entonces, por qué vivo? Nadie me va a devolver el tiempo. Quisiera decir que no me arrepiento de nada, pero no puedo. Quisiera decir que lo haría todo de nuevo, pero no puedo. Quisiera decir que lo perdono, pero no puedo. Quisiera decir que lo amo y quiero que sea feliz, pero no puedo. Quisiera ser egoísta y aceptar que pensar en mi, implica dejar de pensar en él, pero no quiero. No puedo dejar de pensar en él. No puedo dejar de esperar una recompensa. Pero pensándolo objetivamente, estoy pidiendo recompensa por todo lo que hice mal, todo lo que hice en contra mía. No es justo para mi misma.
lunes, 14 de octubre de 2013
Black star
Hace mucho que estoy así, ¿melancólica? No sé si es esa la palabra. Pero hace varias semanas que no escribo y hace varias semanas que estoy así como con incomodidad encima y cada vez que tengo un tiempo para actualizar esto, prefiero hacer otra cosa. Sentía que si escribía me iba a poner mal. No sabía ni qué decir. Pero esto es más o menos como ir a la psicóloga. A veces no sabés qué contarle, pero en algún momento te ponés a hablar sobre algo que ni sabías que te pasaba. A veces pienso en narrarle una carta, acá. A veces, en contar sobre las cosas lindas que recuerdo o las cosas que extraño. A veces en bardearlo. A veces en sacar conclusiones generales de la vida que seguramente mañana sean totalmente contrarias a mis pensamientos. Pero nunca hago nada. Me da miedo ponerme mal. Me da miedo sacarme de mi esquema. Este año fue muy raro. Se me hizo cuesta arriba aunque en todos mis ámbitos las cosas andan más que bien. Por alguna razón, siempre me faltan cinco para el peso. Creo que son mis ganas. Mi tendencia a la muerte. Sin embargo estoy haciendo más cosas que nunca y todo lo que hago me gusta mucho. No sé, ni yo me entiendo. Llego a esta época de año en el que necesito que se termine, porque tengo toda mi fe depositada en el que viene. Hoy pensaba en eso y me di cuenta que el único año que dije ¡que buen año!, fue en el 2008. Estaba en 5to, no me preocupada por muchas cosas. Me habían roto el corazón, sí. La pasé mal, sí. Pero fue entretenido. Fuimos a Bariloche. Terminaba una gran etapa. Y casi por estas fechas, me encontré con él. Y para fin de año, yo era la persona más feliz del mundo. Me acuerdo haber contado los meses que pasaba sin llorar. Fueron como 3 o 4. Un record para mí, record que no pude ni igualar todavía. Pero ya en el 2009, empecé la facultad. No me gustaba. No tenía amigos. Brian me cagó. Toda mi visión bonita de la vida colapsó en ese momento y creo que jamás la remonté. 2010. Dejé la facultad, no sabía que corno hacer de mi vida. Conocí el jardín y me hizo muy feliz. A fin de año me volví a encontrar... pero Brian, mmm. Seguimos descrubriendo The Dark Side of the Moon. 2011. Primer año de la facultad. Me fui a Europa. Las mismas peleas de siempre aunque terminó bastante bien. Nos fuimos a Mar de Ajó y juré que era muy feliz. Juré que iba a funcionar. 2012. Trágico. Si que fue trágico. Estrés emocional. Estrés de corazón. Ya no dábamos para más. Seguir remando en ricota con una muñón. Imposible. Morí varias veces. Y hasta cuando creía que no podía morir peor, llegó el 2013. Y hasta cuando empecé a hacer cosas para mi y para mi independencia, no pude despegarme del dolor ni un segundo. Y acá estoy. Rogando que este año termine lo más pronto posible, para demostrarle al mundo que mi vida sin él es mucho mejor que con su gota incesable sobre mi cabeza cual tortura china. No puedo decir con esta vida que vivo hoy estoy MEJOR. Pero si la prefiero, la prefiero así de ¿tranquila? Así sin más decepciones, así sin depositar toda mi energía en la persona equivocada. Hoy estoy intentando poner toda mi energía en mi, para lograr ubicar de una vez por todas mi YO por sobre la persona equivocada. Espero en algún momento funcione. Espero de todo corazón que en algún lugar en la sombra de la más recóndita de tus espinas, pienses en mí y te duela. Te duela como me duele a mí. Así por lo menos tener la sensación de que alguna vez los dos sentimos algo a la par. Pero como jamás lo voy a saber... lo único que me queda es aceptar que no soy una buena persona y desear que te agarres hemorroides.
Buenas noches.
PD: Perdón por esta entrada, es más bien un conjunto de pensamiento desorganizados escupidos
Buenas noches.
PD: Perdón por esta entrada, es más bien un conjunto de pensamiento desorganizados escupidos
viernes, 13 de septiembre de 2013
Suedehead
Tengo muchas cosas para decir, pero no sé cómo. Ni siquiera sé si existen palabras para todo lo que necesito decir. Acabo de leer el libro de "The perks of being a wallflower". Supongo que saber la verdad de todo hace que el libro no sea tan shockeante como la película. De cualquier manera, me gustaría comentarlo, sabiendo que nadie va a leer esto ni va a interesar mi opinión sobre un libro del que hicieron una película que figura en Cuevana. Me gustó mucho la manera en que está escrito. Me gustó mucho porque escribe como piensa. Es auténtico. No se trata de alguien parafraseando lo que vive, siente o piensa. Es el mismo contando lo que en el momento necesita decir. Me gusta porque a veces cuenta cosas que no llevan a ningún punto pero le resultan interesantes decir porque le produjeron algún sentimiento diferente. No sé si me estoy identificando con el escritor del libro o con el personaje, pero es muy probable que ambos compartan rasgos. Es difícil escribir en primera persona.
Me siento una idiota hablando de esto.
En fin, buenas noches viernes.
sábado, 7 de septiembre de 2013
the perks of being a wallflower.
Me asusté cuando vi que había otra persona que, a través de un pibe tan lindo que duele, plasmó en una escena ideal, un pensamiento que tengo hace mucho. Una de esas sensaciones que me dan ganas de escribir... bueno, resulta que ya está escrita. Y cada vez que veo una película así me da bronca. Bronca de saber qué quiero hacer y no hacerlo. Bronca de pensar que quizás esto no es sólo una idea, o algo que me divierte sino que realmente quiero hacerlo. Realmente me duele pensarlo y no hacerlo. Ya me está molestando mucho no hacer nada por un ¿sueño? No sé cómo decirlo pero... a veces se hace tan fuerte que me amarga. Me amarga no tener la iniciativa para ser lo que quiero ser y hacer.
Acabo de encontrar otra de esas películas que me rompen la cabeza y me obsesionan. Cagué la frula. Fin de semana de "depresión" que necesitaba.
viernes, 6 de septiembre de 2013
the walking dead.
Es viernes y quiero dormir por siempre. Hoy había sido un muy lindo día hasta que me mandé alta cagada y capaz me echan del jardín. Me mue. Pero bueno, espero sobrevivir tranquila el finde. Ahora... me causa gracia y me da intriga la situación de esta mina. No entiendo qué pensar o por qué le resulto tan importante. Me hace pensar que tanto sabe de mi... ¿le dirá algo? ¿le contará algo de mi? ¿me extraña y se le nota? Ni idea, pero me tienta. Me confunde esta situación. Pasaron siete meses ya, ¿qué tanto le puede preocupar? No voy a negar que su intento por stalkear me hace sentir, me hace pensar que no son tan felices como yo pienso... sino, ¿qué necesidad de romperme las pelotas? Como si yo los hubiera molestado alguna vez. Estoy cada vez más antojada de encontrármelo, sabiendo que seguro después de eso voy a llorar por días. Pero ansío saber que tal le va y advertirle que su novia tiene problemitas. A veces pienso que lo extraño un poco.
El otro tema de la semana es este muerto-vivo del paisa. Sí, qué lindo lo que me dice. Qué dulce, qué tierno. Más de lo mismo. Estoy harta de la gente que me endulza los oídos. Si soy tan linda, tan buena, tan ideal, tan la reputa que los parió, ¿por qué me dejan?
Seguramente el amor de mi vida va a ser aquel que me diga lo egocéntrica, celosa, envidiosa, histérica y exagerada que soy, que me marque con furia cada pedacito de mi que le reviente, que me sea sincero así como fiel a sí mismo y que al final del día, me ame en serio y no lo dude ni un segundo a pesar de todas mis partes negras.
Me siento una idiota. Me voy a dormir.
El otro tema de la semana es este muerto-vivo del paisa. Sí, qué lindo lo que me dice. Qué dulce, qué tierno. Más de lo mismo. Estoy harta de la gente que me endulza los oídos. Si soy tan linda, tan buena, tan ideal, tan la reputa que los parió, ¿por qué me dejan?
Seguramente el amor de mi vida va a ser aquel que me diga lo egocéntrica, celosa, envidiosa, histérica y exagerada que soy, que me marque con furia cada pedacito de mi que le reviente, que me sea sincero así como fiel a sí mismo y que al final del día, me ame en serio y no lo dude ni un segundo a pesar de todas mis partes negras.
Me siento una idiota. Me voy a dormir.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Viva la vida
Muy tétrico lo que voy a decir pero me olvidé lo que es reírme por un rato. Me olvidé lo que es tener ganas de algo. Me deprime ver amor en las series y más me deprime pensar que la vida es sólo vida y que no hay más que ésto. No hay más que el despertarse todos los días para seguir con la rutina, esperando algún día terminar la carrera, tener el trabajo que uno quiere, tener un novio, casarse, formar una familia. Ayer pensaba cómo vamos creciendo diferente, cómo es que los amigos en algún momento se separan y tienen realidades distintas. Cómo es que unas ya son madres y las otras viajan por Europa. Cómo es que unas se esfuerzan por seguir la lineal "ideal" de una vida correcta, mientras que otras viven experimentando cosas, viven día a día sin grandes objetivos sólo el de pasarla bien, que de por sí es mega gigante. Es raro que a veces uno elija la vida que quiere seguir y después se la viva cuestionando. Al final de cuentas, uno nunca termina teniendo la vida que quiere así que es al pedo planearla. Estas dudas existenciales me están traumando. Esto de querer tener más emoción me pudre porque cuando las cosas malas pasan, no me las puedo bancar.
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