Hace mucho que estoy así, ¿melancólica? No sé si es esa la palabra. Pero hace varias semanas que no escribo y hace varias semanas que estoy así como con incomodidad encima y cada vez que tengo un tiempo para actualizar esto, prefiero hacer otra cosa. Sentía que si escribía me iba a poner mal. No sabía ni qué decir. Pero esto es más o menos como ir a la psicóloga. A veces no sabés qué contarle, pero en algún momento te ponés a hablar sobre algo que ni sabías que te pasaba. A veces pienso en narrarle una carta, acá. A veces, en contar sobre las cosas lindas que recuerdo o las cosas que extraño. A veces en bardearlo. A veces en sacar conclusiones generales de la vida que seguramente mañana sean totalmente contrarias a mis pensamientos. Pero nunca hago nada. Me da miedo ponerme mal. Me da miedo sacarme de mi esquema. Este año fue muy raro. Se me hizo cuesta arriba aunque en todos mis ámbitos las cosas andan más que bien. Por alguna razón, siempre me faltan cinco para el peso. Creo que son mis ganas. Mi tendencia a la muerte. Sin embargo estoy haciendo más cosas que nunca y todo lo que hago me gusta mucho. No sé, ni yo me entiendo. Llego a esta época de año en el que necesito que se termine, porque tengo toda mi fe depositada en el que viene. Hoy pensaba en eso y me di cuenta que el único año que dije ¡que buen año!, fue en el 2008. Estaba en 5to, no me preocupada por muchas cosas. Me habían roto el corazón, sí. La pasé mal, sí. Pero fue entretenido. Fuimos a Bariloche. Terminaba una gran etapa. Y casi por estas fechas, me encontré con él. Y para fin de año, yo era la persona más feliz del mundo. Me acuerdo haber contado los meses que pasaba sin llorar. Fueron como 3 o 4. Un record para mí, record que no pude ni igualar todavía. Pero ya en el 2009, empecé la facultad. No me gustaba. No tenía amigos. Brian me cagó. Toda mi visión bonita de la vida colapsó en ese momento y creo que jamás la remonté. 2010. Dejé la facultad, no sabía que corno hacer de mi vida. Conocí el jardín y me hizo muy feliz. A fin de año me volví a encontrar... pero Brian, mmm. Seguimos descrubriendo The Dark Side of the Moon. 2011. Primer año de la facultad. Me fui a Europa. Las mismas peleas de siempre aunque terminó bastante bien. Nos fuimos a Mar de Ajó y juré que era muy feliz. Juré que iba a funcionar. 2012. Trágico. Si que fue trágico. Estrés emocional. Estrés de corazón. Ya no dábamos para más. Seguir remando en ricota con una muñón. Imposible. Morí varias veces. Y hasta cuando creía que no podía morir peor, llegó el 2013. Y hasta cuando empecé a hacer cosas para mi y para mi independencia, no pude despegarme del dolor ni un segundo. Y acá estoy. Rogando que este año termine lo más pronto posible, para demostrarle al mundo que mi vida sin él es mucho mejor que con su gota incesable sobre mi cabeza cual tortura china. No puedo decir con esta vida que vivo hoy estoy MEJOR. Pero si la prefiero, la prefiero así de ¿tranquila? Así sin más decepciones, así sin depositar toda mi energía en la persona equivocada. Hoy estoy intentando poner toda mi energía en mi, para lograr ubicar de una vez por todas mi YO por sobre la persona equivocada. Espero en algún momento funcione. Espero de todo corazón que en algún lugar en la sombra de la más recóndita de tus espinas, pienses en mí y te duela. Te duela como me duele a mí. Así por lo menos tener la sensación de que alguna vez los dos sentimos algo a la par. Pero como jamás lo voy a saber... lo único que me queda es aceptar que no soy una buena persona y desear que te agarres hemorroides.
Buenas noches.
PD: Perdón por esta entrada, es más bien un conjunto de pensamiento desorganizados escupidos
Buenas noches.
PD: Perdón por esta entrada, es más bien un conjunto de pensamiento desorganizados escupidos