lunes, 18 de noviembre de 2013

What goes around, comes around

Pasaron muchos meses. A veces pienso que fue ayer cuando pasó todo. Después me doy cuenta la cantidad de tiempo que pasó. A veces lo recuerdo como si hubiera sido un sueño. Otras, todo me parece irreal, como si en realidad nunca hubiéramos estado juntos. Como si hubiera estado en coma por años. Es raro. A veces tengo la sensación que con mi cabeza podría controlar todo. Pero por alguna razón, elijo siempre sufrir. Elijo siempre pensar en lo que me lastima, elijo estancarme. Ya no sé como elegir otra cosa. Me doy cuenta  de lo estancada que estoy. Me doy cuenta que no pude disfrutar nada lindo de lo que pasó este año. Me doy cuenta que fui muy desagradecida con la vida, aunque la psicóloga diga que las cosas no pasan solas. No sé ya cómo expresar lo que me pasa. No sé por qué lloraba el otro día. Me dijeron muchas cosas lindas después de una charla que me abrió un poco la cabeza. Una charla sobre drogas. Después de toda esa verborragia de mi amiga, me di cuenta que puedo estar segura de lo que quiero y lo que no en determinados ámbitos. Me hizo sentir libre saber que estoy muy dispuesta a elegir según mis propios criterios, confiando en mis propios pensamientos. Después de eso, me dijeron cosas lindas y lloré. Un poco. Hacía mucho no lloraba. Ya no sé hasta que punto me sirve llorar pero siento que estoy border al llanto todo el tiempo. Como si estuviera esperando una razón contundente para explotar. Y tengo miedo que la razón sea verlo, cruzármelo, llevarme el chasco de mi vida y morir en depresión. Después de tantos meses, me siento así de débil. Como si estuviera buscando eso, morir en depresión. Necesito darle un cierre y no sé cómo. Me pone de pésimo humor eso. Me da miedo pensar que el cierre depende de él. Más miedo me da pensar que el cierre depende de otro. Es decir, yo sola no tengo el poder para cerrar esta historia. No puedo dejarlo ir. ¿O será que no puedo dejar ir la parte de mi qué lo acompaña? ¿Será realmente que no puedo aceptar el fracaso de lo que fue, y que el esfuerzo que hice fue totalmente en vano, al pedo y que realmente fui una idiota y le pifié en mis elecciones? Mi cabeza sabe que hice muchas cosas equivocadamente y por más que sienta que aprendí, me volvió a pasar lo mismo un par de meses atrás con otro boludo. No sé poner puntos finales. Me duelen los puntos finales. Me duele perder. Estoy perdiendo. No importa qué pierda algo que en realidad no quiero. Es el orgullo. Me esforcé tanto por algo que terminé perdiendo. El esfuerzo no es garantía de nada entonces. Más si te recalcan que no es que todo se equilibra, no es que todo lo que das te vuelve.  Eso es una fantasía. La vida no es justa. Entonces, por qué vivo? Nadie me va a devolver el tiempo. Quisiera decir que no me arrepiento de nada, pero no puedo. Quisiera decir que lo haría todo de nuevo, pero no puedo. Quisiera decir que lo perdono, pero no puedo. Quisiera decir que lo amo y quiero que sea feliz, pero no puedo. Quisiera ser egoísta y aceptar que pensar en mi, implica dejar de pensar en él, pero no quiero. No puedo dejar de pensar en él. No puedo dejar de esperar una recompensa. Pero pensándolo objetivamente, estoy pidiendo recompensa por todo lo que hice mal, todo lo que hice en contra mía. No es justo para mi misma.